DE LA MUERTE EN LA VIDA
Vida mía, no tienes sólo vida.
Me mientes. y te alhajas
con vívidos alientos
-la suprema libido de saberte presente-.
Mas vives el ayer.
Esas vidas que fueron
y respiras y aroman por tu sangre.
Materia que no consta,
que acariciar no puedes,
silencios que te habitan.
Ausencia y convivencia
-nupcias de vida y muerte-
ay, tan aunadas que escisión no cabe.